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Cuando una empresa contrata a un nuevo empleado siempre es una noticia positiva, salvo si la persona que ha elegido la compañía no ofrece los resultados esperados. Una mala contratación puede provocar graves consecuencias para la empresa, como quedarse sin algunas oportunidades de negocio. Antes de decidir contratar a un trabajador es necesario tener claro a quién vamos a meter en nuestra empresa.

Los reclutadores siempre tienen la preocupación de que el nuevo empleado no cumpla con las expectativas esperadas. Para evitar sustos es necesario contar con un plan de recursos humanos y saber perfectamente cómo debe ser el empleado que buscamos y qué habilidades debe poseer. Sabemos que los costes de una contratación pueden ser altos, pero serán aun mayores si no elegimos al mejor candidato posible.

 

Antes de cubrir una vacante, se debe estudiar con mucho detalle qué requisitos debe cumplir el candidato

 

Pérdida de productividad

La pérdida de productividad es un aspecto normal en las nuevas incorporaciones a la empres. Esto se debe al proceso natural de aprendizaje y adaptación a la forma de trabajar de la empresa. Pero es necesario destacar que si la curva de aprendizaje es muy lenta por una mala integración, la rentabilidad puede verse perjudicada y generar un estrés mayor en los protagonistas implicados.

Aumento de la rotación

Si la mala contratación no se corrige a su debido tiempo y no se mejora el proceso de selección de futuros candidatos, es posible que la inestabilidad en los trabajadores se vuelva habitual. Por ello, se verá visiblemente afectada tanto la productividad como la imagen de la propia compañía.

Clima laboral negativo

El estrés y la decepción por los resultados obtenidos puede afectar al ambiente laboral. La errónea integración de una persona en un espacio corto de tiempo y su inadaptación al ritmo laboral generará un clima laboral negativo. El empleado recién contratado entra a un equipo de trabajo ya formado y, hasta que se adapte, podría provocar cierta incomodidad entre los miembros de la compañía.

 

consecuencias de una mala contrataciónUna mala contratación no afecta solo a los resultados de ese nuevo empleado, también repercute en la imagen de la empresa, su desempeño global y el trabajo de sus compañeros debido al mal ambiente laboral.

 

Falta de confianza

Como consecuencia de haber realizado una mala contratación puede perderse la confianza interna de la empresa con el paso de los días. Además, afecta de igual o mayor grado a los empleados como a los clientes, proveedores y socios de la compañía. Esta falta de crédito se relaciona estrechamente con el descenso de los beneficios.

Pérdidas económicas

Además de la anteriormente comentada baja productividad, hay que referirse al salario que se está gastando en una persona mientras su efectividad tardará en verse unas cuantas semanas. Si añadimos los errores que puede provocar y sus correcciones, los costes administrativos de la selección, así como los gastos generados por un posible despido, es un precio muy alto a pagar. Según los expertos, el coste total puede llegar a una cifra próxima al doble de un salario anual.

Se puede evitar una mala contratación estableciendo un plan para el reclutamiento sujeto a mejoras, contando con un equipo competente, teniendo claro a quién queremos seleccionar y asumiendo la obligación de conocer en profundidad a los candidatos. Si tienes en cuenta estas claves, el proceso de selección será más exitoso.

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